Binn se hace eco en su blog del fallecimiento de Marvin Minsky, uno de los padres de la inteligencia artificial.

ADIÓS A UNO DE LOS PADRES DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Marvin Minsky, uno de los padres de la inteligencia artificial, murió el pasado domingo en Boston a los 88 años.

Defensor de la ciencia ficción para explicar las complejidades de la investigación, asesoró a Kubrick sobre su película 2001, una odisea del espacio e  inspiró el argumento de Parque Jurásico a Michael Crichton.

Creó el Laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde desarrolló casi toda su carrera.  Los primeros ejemplos de su trabajo en los cincuenta y sesenta fueron un escáner visual para llevarlo en la cabeza, manos robóticas con sensores táctiles, el microscopio confocal, que aún se usa en biología, o las primeras redes neuronales capaces de aprender.

Marvin Minsky

Su trabajo pionero también supuso una transformación revolucionaria en computación, la de convertir las enormes calculadoras que eran los primeros ordenadores en las máquinas versátiles y personales que son ahora.

“Redes neuronales y el problema del modelo de cerebro”, “La sociedad de la mente”, “Inteligencia artificial” y “La máquina con emociones” son algunos de los libros en los que plasmó su pensamiento y todas las ideas con las que nos mostró que un mundo diferente es posible.

Uno de los mensajes constantes de Minsky fue que, en esencia, no hay diferencia entre la inteligencia humana y la robótica. Profundizar en el conocimiento del cerebro ayudaría a desarrollar máquinas cada vez más inteligentes que podrían llegar a hacer todo lo que hacen las personas.

Minsky creía que, en el futuro, los humanos seremos máquinas reparables y los robots tendrán una inteligencia equiparable a la nuestra…

Todo se verá.