Neutralidad de la Red

NEUTRALIDAD EN LA RED

La semana pasada los consejeros de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) aprobaron que los proveedores de Internet puedan priorizar el acceso a determinados contenidos, revirtiendo la regulación sobre neutralidad de la Red, sentada en una Orden de la anterior Administración del año 2015. Este resultado supone el fin de la neutralidad de Internet; o, al menos, el fin de Internet como lo conocíamos hasta ahora.

Las declaraciones del presidente de la Comisión afirmando que “esto no va a destrozar Internet, ni va a acabar con Internet como ha sido hasta ahora. No mata a la democracia ni limita la libertad de expresión”, han sido más que cuestionadas después de retirar la calificación de “servicio público” al acceso a Internet.

La neutralidad en la Red se basa en una serie de normas que garantizan que los contenidos sean tratados de igual forma por las compañías proveedoras de Internet; e impide que algunas compañías den mayor velocidad a la distribución de contenidos específicos en sus redes. Tanto los proveedores de servicios de Internet como los gobiernos que regulan Internet deben tratar a todo tráfico de datos que transita por la red de manera equitativa.

Esta nueva propuesta permite a los proveedores de internet operar de la misma manera que el resto de servicios, perdiendo la especial consideración de los servicios de información. Fijando precios y delimitando el acceso a determinados servicios, y creando nuevos paquetes de contenidos. Factores que suponen grandes distinciones en la asistencia a los consumidores en función del operador elegido.

El pasado año, el Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas, aprobó las reglas para una aplicación de la neutralidad de Red; facilitando unas directrices sobre el cumplimiento de las obligaciones.

Aunque es pronto para conocer el alcance de las consecuencias en la Unión Europea del controvertido cambio, los orígenes de una red sin censuras y abierta a todos los usuarios de igual forma cobra fuerza en las sociedades.