SMARTPHONE, COMERCIO MÓVIL

El comercio móvil se va posicionando como un hábito en la sociedad, y las previsiones apuntan a un crecimiento exponencial.

Los pronósticos auguran un crecimiento del  48% en España en 2015, aumento situado por encima de la previsión de crecimiento del comercio online, según un informe comisionado por la pasarela de pago PayPal y realizado por la consultora independiente Ipsos. Este informe recoge que el 38% de los usuarios de estos aparatos tecnológicos los usa para comprar; frente al barómetro elaborado por MasterCard,  que concluye que sólo el 22% de los españoles ha realizado pagos a través del teléfono móvil. Estas nuevas formas de pago se están introduciendo con fuerza pero que aún no han conquistado a la mayoría de consumidores.

Es evidente la alta predisposición a realizar compras por internet. Los expertos consideran que la sociedad española ya está preparada y dispuesta a incorporar el comercio móvil entre sus hábitos de consumo.

No obstante, y aunque el 92,6% de las personas realizan pagos móviles, compras online que casi la mitad de los españoles hace por lo menos una vez al mes, los usuarios no las realizan a través de sus smartphones por diversos problemas. Una mala instalación o uso de las apps, preocupación por la seguridad en el pago o el reducido tamaño de pantalla del móvil.

Los usos más extendidos por los habituales del smartphone son algunos como buscar información sobre los productos, localizar o encontrar información sobre las tiendas, leer opiniones de clientes y usuarios o escanear un código de barras o QR.

Comprar con smartphone

Lo que vienen a demostrar, tanto estos como otros variados y diversos informes, es  el auge del uso de la nueva tecnología y dispositivos móviles en todas las fases del proceso de la compra, desde el inicio hasta el pago, tanto en el mundo físico como en el mundo digital. Cualquier dispositivo conectado se puede convertir en un dispositivo de compra. Por lo tanto, es necesario trasladar los estándares de seguridad y autenticación del mundo físico al mundo digital para permitir una experiencia de compra más segura; permitiendo a los consumidores pagar con cualquier dispositivo.